domingo, 1 de septiembre de 2019

En cuanto tiempo dejamos de ser mAquinas de hacer humanidad


Pero no, no es posible. Es ante todo algo que nos tiene deshechos. Una presencia, un silencio que no nos mira. Vestida de rojo. Vestida de azul. De gris a veces. De Blanca, blanco.

Se mueve hacia el cielo. Y no deja pensar. 

Antes


Antes creI que todo serIa diferente, cuando vi los ojos claros entornados sobre los mIos, cuando su vi en su cara mi cara, cuando supe exactamente quE hacer y no lo hice. Supuse que no serIa igual. Ahora veo mi cuerpo asI roto y torpe, venciEndose cada vez que pueda. Y me doy cuenta de que es lo mismo; es lo mismo porque es y serA distinto.
Pero he vuelto a creer.
El misterio es que parece que hubiera algo, pero no hay nada.

Aire

Como el aire
Te haces agua
Ante el frIo de mi piel

Vejez


Con poco tiempo por delante veremos
nuestra cara pudriEndose.
DespuEs tendremos la eternidad para amarnos.

NUmero

Horas mas tarde el aire se acababa.
Por ahora estAbamos tranquilos, no creIamos que la caja no tuviera ventilaciOn. No tenIa ventanas, ni puertas; no entraba luz, ni ruido, pero el aire estaba ahI.

La caja me parece mas pequenia. La respiraciOn cansada de Daniel me hace pensar en mi asma. Me da angustia tener un ataque ahora. Daniel me toma la mano enfurecida. Su respiraciOn es puro ruido. Ya no siento la asfixia, todavIa respiro normalmente. Daniel me aprieta la mano. No puede decir nada, se acelera, se agacha, se tuerce en el piso, pero no suelta mi mano. Ahora estA frIa. Se quedO quieto. Ya no respira.

SoltE mi mano de la suya. Ya no sE dOnde estA su cuerpo.

He recorrido la caja. Ahora la sE grande y silenciosa. Conozco la tersura de sus paredes cAlidas, el olor de cartOn humedo de su piso. El cuerpo de Daniel esta en algUn lugar. Ya comenzO a oler. Pero no lo encuentro.

El aire sigue ahI; no sE cOmo se asfixiO El. Ahora hay soledad y estoy tranquila. Ahora estoy sola.

Chucho, Jacinto y JosE


Jacinto es un costenio venido a menos. Alguien a quien el frIo lo obligO a estudiar. Vive en un cuarto arrendado en casa de una seniora, lo comparte con Chucho que es paisa. AdemAs estA JosE, que es el hijo de la duenia. Es amigo de los otros dos. Los tres se van los sAbados a caminar por la calle y a soniar con amigas.
Chucho tiene la cara macerada de barros. Ahora que lo veo, ademAs de los barros y el carActer Acido, tiene 25 anios y medio y vive en una casa de cartOn al lado del restaurante. Por la noche, cuando sacamos la basura, Chucho y su familia almuerzan, desayunan y comen. Ellos tienen propiedad sobre Esos desperdicios y a cambio de esto, Ellos cuidan el restaurante y lo mantienen limpio de pordioseros. Chucho, a veces, se sienta en una caneca y mirAndome se acuerda de Gagua. <<Nadie piensa en la mierda.>> Dice. <<Cuando yo estaba cagando fue que mataron a mi papA.  En Ese momentico habIa llegado el agua y mi papA fue a ver a los marranos. El hombre lo matO, mientras mi papA trataba de cortarle el cuello a la Rigoberta. Yo me quedE sembrado en la taza, y mi mujer comenzO a gritar. Nadie piensa que mientras uno caga puedan pasar tantas cosas.

AtrAs

AtrAs, atrAs. QuEdate con los ojos cerrados.
No mires. No pienses. CAllate.
Estate ahI, no mas.